Casas Rurales Baratas. Disponiendo de un presupuesto ajustado es lógico que cuando buscamos alojamiento rural, las palabras que primero se nos vengan a la cabeza para realizar una búsqueda en internet sean Casas Rurales Baratas.

En los primeros resultados aparecerán aquéllas que se publiciten como las de menor precio por persona y noche, pero es muy recomendable que, acto seguido, se visite el apartado de características y equipamiento.

Estaremos ante casas rurales baratas si no exigen llevar sábanas y toallas al cliente que vaya a ocuparla, si permiten alargar la estancia unas horas sin cargo adicional, si proporcionan leña gratis, y tantos y tantos extras que muchas casas, que no han salido en nuestra búsqueda, están ofreciendo sin que haya que abonarlo aparte.

Los precios por persona y noche en turismo rural, suelen oscilar entre 19 y 30 euros. En general, las del rango más económico no suelen incluir desayuno en el precio y sus instalaciones carecen de equipamiento que para muchos viajeros resulta esencial, como la conexión a internet wifi, lavavajillas si se va a utilizar la cocina, o piscina de uso exclusivo para clientes, entre otros. Por el contrario, las que tienen un precio igual o superior a 25 euros suelen tener, además de todo lo esencial, algunos extras comparables a los de cualquier hotel, como spa privado, televisión en todas las habitaciones, salas de juegos adaptadas para los niños, pistas de pádel o tenis, mini golf….

En Casas Rurales Amigas recomendamos a quienes busquen casas rurales baratas, que antes de decidirse a reservar, realicen una sencilla comparativa para descubrir las comodidades que van a encontrar en uno u otro destino y las opciones de ocio y entretenimiento que ofrecen. También es aconsejable contactar con los propietarios y pedir un presupuesto a medida si va a ser una estancias larga, si van a alojarse en días laborales, o si irán acompañados niños pequeños, ya que es habitual que en esos casos tengan disponibles ofertas especiales, y finalmente resulte que lo que a priori, no aparecía como una casa rural barata, resulte serlo.



Por: Odette Calvo Covelli, propietario/a de:

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